GARCÍA LORCA La casa de Bernarda Alba



1.El enfrentamiento entre una moral autoritaria y el deseo de libertad.
Esta es una obra dramática del teatro lorquiano, estilísticamente la culminación de una técnica cada vez más depurada que resulta en un estilo nuevo, y temáticamente, expresión más radical del tema lorquiano del conflicto entre el individuo y la sociedad. Es su obra teatral más universal que presenta la antítesis entre el deseo de vida de las jóvenes hijas que se resisten a enclaustrarse en una casa, y la autoridad de su madre, Bernarda Alba, que pretende guardar un luto riguroso. El eje fundamental es el enfrentamiento entre la moral autoritaria y el deseo de libertad. Sólo Adela es capaz de rebelarse contra su madre y luchar por su amor por Pepe el Romano, y su rebeldía la lleva a la muerte. Martirio, también enamorada de Pepe, se consume por los celos. La abuela se expresa con libertad, desde su demencia, al hablar del amor y del deseo.
A esto hay que añadir que la murmuración, la hipocresía y la forma de vida de los pueblos en los que los vecinos, tal vez por aburrimiento, se dedican a espiar la vida de los vecinos, hace más difícil la libertad de las jóvenes. Sin embargo, hoy en día esta costumbre se ha llevado a la televisión y ha obtenido grandes cuotas de audiencia. Se trata de los reality shows en los que las personas, tanto anónimas como famosas, venden su vida. Se encierran en una casa rodeados de cámaras que televisan todos y cada uno de sus actos.
En relación con este tema, la condición de la mujer en el mundo rural y la sociedad dividida entre amos y criados son temas recurrentes en la Generación del 98. Los escritores pertenecientes a este movimiento muestran su preocupación por el atraso del país y, en particular, de los pueblos. Hay que tener en cuenta que esta obra escenifica no la situación general de las mujeres en España sino la de una familia extrema andaluza.


2.El espacio y el tiempo en LCBA
La casa de Bernarda Alba es una obra en tres actos, cada uno con ocho escenas en las que el tema del espacio y el tiempo dramático juegan un papel fundamental.
En cuanto al espacio, la obra se desarrolla en el interior de una casa en la que aparecen los problemas de relación entre todas las mujeres que habitan en ella. Las cinco hermanas son mujeres jóvenes que desean el amor. Sin embargo, no pueden conseguirlo, se les niegan los sentimientosy se les obliga a vivir encerradas en una casa. Están enclaustradas, como si se hallaran en una celda, en un convento en una prisión.
La obra transmite la sensación de claustrofobia, en un espacio interior asfixiante, en el que no entra la luz del día. La oscuridad de la casa se completa con la ropa negra que deben llevar por el luto y la sombría vida dominada por una madre tirana que anula cualquier rayo de esperanza de sus vidas. Ella se encarga de impedir el contacto con el exterior, evitar la comunicación, reprimir los sentimientos. Es un infierno en el que viven.
Hay que destacar las acciones que se desarrollan en el exterior, en un escenario que no vemos por donde pasan los hombres y mujeres del pueblo, como lo sucedido con Paca lo Roseta, el linchamiento de la hija de la Librada, el paso de los segadores, las conversaciones de Pepe y Angustias, la relación de Pepe y Adela y el suicidio final.
Son espacios aludidos las ventanas y el corral, dentro del ámbito de la casa, lugares de encuentro con el mundo exterior, y el río.
En cuanto al tiempo, se desarrollaen tres momentos del día, la mañana, el mediodía y la noche, en la que se produce el fatal desenlace. Sin embargo, no se trata del mismo día porque no pueden sucederse sólo en uno tantos acontecimientos (como son el entierro, las conversaciones con las criadas, las disputas entre ellas, la visita de El Romano, el encuentro de los amantes, la amenaza dela madre y el posterior suicidio de la hija) con lo que no se mantiene la unidad de tiempo. Al presentar estos momentos parece que el autor mantiene la concentración y la continuidad para captar la monotonía y el aburrimiento interior.

3.Los personajes en LCBA
Bernarda es una mujer viuda madre de cinco hijas, una de su primer matrimonio y cuatro del segundo. Estricta, tradicional e intolerante, es una mujer desgraciada cuya razón de ser es el odio y la represión que impone a los demás. Emplea el código sociomoral de su sociedad y es incapaz de comprender la existencia de lo que no sea la moralidad del pueblo. En cuanto al valor simbólico, el nombre Bernarda, de origen germánico, significa “con fuerza de oso” y tiene relación con la violencia y el vigor del personaje.
Angustias, hija de 39 años, fruto del primer matrimonio de Bernarda. En ella reina el principio de autoridad. En este caso resulta fácil ver la relación entre el nombre y la situación de una mujer virgen de esta edad.
Magdalena, de 30 años, bondadosa y llorona en abundancia, guarda este parecido con el personaje bíblico.
Amelia, de 27 años, no tiene un papel relevante.
Martirio, hija de 24 años, apasionada y físicamente defectuosa. Tuvo una historia con Enrique Humanas pero su madre no permitió que progresara. En ella reina el principio de libertad, convertido ahora en celos nefastos.
Adela, la hija pequeña, representa la única posibilidad de amor que vemos en la obra. Rompe con su rebelión las normas establecidas de su sociedad y lo hace sabiendo lo que estosignifica. Se resigna a un sino que ella misma sabe perfectamente que no puede evitar. El conflicto entre Bernarda y Adela es universal. La lucha entre la ley individual manifestada en la sexualidad de Adelay la ley social,la necesidad de Bernarda de reprimir esta individualidad es universal. Su nombre significa “de naturaleza noble”.
María Josefa, contiene los nombres de los padres de Cristo. Es la única que se atreve a decir la verdad gracias a su locura.
La Poncia es una criada de 60 años, que comparte con Poncio Pilatos su tendencia alavarse las manosy el ser “gobernanta”. Prudencia, de 50 años, tiene la resignación y la sabiduría propias de la vejez. Intervienen otra criada, la mendiga, las mujeres, las muchachas y las mujeres de luto.
Los personajes invisibles son Pepe, el notario don Arturo, los segadores y el hombre de los encajes.

4.Los símbolos en LCBA
-La casa cerrada, aislada mediante gruesos muros del exterior: símbolo de la falta de libertad
-el agua: indica libertad y vida
-el caballo: expresa los instintos eróticos
-hierbas: parareferirse a la naturaleza
-mar y campo: palabras con las que pretende mostrar a libertad
-olivar: lugar de los encuentros amorosos
-la falta de color, sólo blanco y negro como el cine y la fotografía de su época: el traje negro de moaré de María Josefa, las perlas, las sábanas del ajuar, el caballo garañón, las enaguas, el pelo de nieve... sólo destacan el vestido verde y el abanico de colores. Indican la escasa vida de la casa.

5.Realidad y poesía
La casa de Bernarda Alba es un drama andaluz altamente poético, aunque no emplea versos. Es una obra no de intención política sino artística que combina de manera magistral el lenguaje coloquial repleto de expresiones populares y vulgarismos, con el lenguaje poético de gran densidad, y numerosos recursos literarios como metáforas, hipérboles, paralelismos y símbolos. Estos son uno de los elementos más característicos de su obra, y entre ellos destacan el agua… (ver apartado anterior). A través de los símbolos muestra una sociedad represiva y machista que deja muy pocas posibilidades a la libertad.

6.Temas principales y secundarios en LCBA
Conflicto entre el principio de autoridad y el principio de libertad ya descrito en el primer apartado.
Influencia de la crítica y el qué dirán en el comportamiento humano.
Frustración de las jóvenes recluidas en la casa sin posibilidad de relacionarse con el exterior, de tener un amor en su vida. Esta frustración provoca envidias, celos y todo tipo de sentimientos negativos.
El amor que vence todos los obstáculos, que no atiende al qué dirán, que no piensa en las consecuencias, que busca los encuentros apasionados aunque estén prohibidos y que lleva al desenlace fatal.
La muerte, como consecuencia del ejercicio de la libertad, de la rebeldía frente a la represión que ejerce tanto la madre como la sociedad en general sobre las jóvenes.

7.García Lorca y el teatro anterior a 1936

García Lorca desarrolla su actividaden una etapa fecunda de la literatura, el periodo de entreguerras. En esa veintena de años, el arte de Occidente conoce la revolución más radicalque había sufrido nunca. La irrupción de las vanguardias pulveriza la tradición clasicista de la literatura europea. Se proclama la autonomía del arte. Es patente la voluntad de originalidad que lleva al experimentalismo. El irracionalismo se opone al racionalismo al que se acogían las estéticas realistas del XIX. En el surrealismo se encarna el irracionalismo victorioso. De la mano de Proust, Joyce y Kafka la novela cambia totalmente.

Cuando García Lorca empieza a escribir, la literatura castellana está dominada por las figuras de la primera generación del siglo: el grupo del 98 y el modernismo lírico, con Rubén Darío a la cabeza. El cambio de rumbo que J.R. Jiménez imprime a la lírica española en 1917, será decisiva. De su hegemonía, conjugada con la penetración de las vanguardias, procede la nueva poesía, representada por el grupo del 27, al que pertenece Lorca.
La evolución del teatro fue menor, estaba paralizado en los moldes de la comedia benaventina o del teatro en verso. La obra genial de Valle-Inclán cae en el vacío.


Características generales del teatro anterior a 1936

Pesan con especial fuerza los condicionamientos comerciales, para los empresarios lo importante es el gusto del público aristocrático y burgués. De ello se derivan limitaciones y problemas en dos terrenos. En lo ideológico, escasas posibilidades pues no se puede herir al público burgués. En la estética, resistencia a las experiencias innovadoras que triunfan en otros géneros, especialmente en la poesía.

Tendencias del teatro español en el primer tercio del siglo

El teatro que triunfa es el continuador del que imperaba en la segunda mitad del siglo XIX, el drama posromántico de Echegaray, alta comedia, teatro costumbrista… Son:
-una comedia burguesa, con Benavente y sus seguidores en la que hay tolerables atisbos de crítica social
-un teatro en verso, neorromántico y con las adquisiciones formales del Modernismo, de orientación tradicional
-un teatro cómico, en el que predomina un costumbrismo tradicional, emparentado con el género chico, teatro musical que es hermano menor de la zarzuela

El teatro que pretende innovar con nuevas formas o enfoques ideológicos:
-experiencias teatrales de algunos noventayochistas (Unamuno y Azorín), de algún coetáneo como Jacinto Grau, y el caso aparte, dentro de la misma generación de Valle-Inclán
-nuevos impulsos renovadores posteriores debidos a las vanguardias y a la generación del 27. La obra de García Lorca será síntesis y cima de las inquietudes teatrales del momento.

La comedia benaventina

Jacinto Benavente (Madrid, 1866-1957) es la figura más representativa de las inquietudes y limitaciones de la escena española a principios de siglo. Irrumpió con el escándalo de El nido ajeno (1894) que mostraba la situación opresiva de la mujer casada en la sociedad burguesa. Fue saludado como renovador estético por los modernistas, por su pulcritud formal y discreción opuestas a la grandilocuencia echegarayesca. Sin embargo, ante el dilema de mantener la carga crítica y verse rechazado por el público o aceptar sus límites, escogió el segundo camino.
El tono de sátira se atenúa en Gente conocida (1896), Lo cursi (1901), La noche del sábado (1903), Rosas de otoño (1905), etc. Se mantiene en la línea de la comedia de salón.
Muy distinta es Los intereses creados (1907) farsa que recurre al ambiente y los personajes de la vieja commedia dell’arte, pero con una visión cínica de los ideales burgueses.
En el drama rural Señora ama (1908) y La Malquerida (1913) sobre una pasión incestuosa. Por entonces su fama se había consolidado, en 1912 fue elegido miembro de la Real Academia Española, en 1922 se le concede el Premio Nobel. Pero la crítica joven ya le considera conservador y ñoño. De su última época son La culpa es tuya (1942), La infanzona (1945), Al amor hay que mandarlo al colegio (1950).
Propuso un teatro sin grandilocuencia, sin excesos, con ingenio y profunda ciencia escénica pero con el lastre ideológico y estético. Su teatro parece pasado, anclado en su tiempo.

El teatro en verso

El llamado teatro poético a principio de siglo es una continuación de hábitos del siglo XIX. Significa la presencia en los escenarios del arte verbal modernista, arte sonoro, efectos coloristas, etc. Se asocia a esto una ideología tradicionalista que ante la crisis espiritual de la época responde exaltando los ideales nobiliarios, las gestas medievales o los altos momentos del Imperio. Incluso formalmentese percibe una voluntad de entroncar con la tradición dramática del Siglo de Oro.
Destacan Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina. Este teatro se prolongó en años posteriores con José María Pemán (El divino impaciente).
Dentro del teatro en verso, aunque con otro enfoque, hay que situar las obras escritas en colaboración por los hermanos Machado como La Lola se va a los puertos (1929).

El teatro cómico

Tanto la comedia costumbrista como el sainete tuvieron mucho éxito. Los autores más importantes son los hermanos Álvarez Quintero que escribieron sainetes y juguetes cómicos en un acto como La reina mora o El patio. Junto a ellos Carlos Arniches con sus sainetes de ambiente madrileño, continuadores del género chico, como El santo de la Isidra, y la tragedia grotesca, tímido intento de un género nuevo, con obras como La señorita de Trévelez (1916). Se trata de obras en las que la peripecia cómica envuelve a seres desgraciados o insignificantes y en las que se funden lo risible y lo conmovedor.
En un nivel más bajo, por su calidad, no por su éxito, del teatro cómico de este periodo se encuentra el género llamado astracán o astracanada cuyo creador fue Pedro Muñoz Seca (1881-1936). Se trata de unas comedias descabelladas, llenas de chistes, sin pretensión alguna de calidad. Su único objetivo es la carcajada. Junto a obras como La oca o Los extremeños se tocan no deja de ser un acierto, dentro de sus límites, La venganza de Don Mendo (1918), hilarante parodia de los dramas zorrillescos o neorrománticos y, de rechazo, del teatro en verso de aquellos años.

Algunas tentativas renovadoras

Las experiencias renovadoras de la época se vieron condenadas al fracaso. Los intentos de Unamuno, Fedra (1911), Soledad y Raquel (1921), El otro (1927), y Azorín con Brandy, mucho brandy (1927) o en Angelita (1930) y su trilogía Lo invisible (1928) sobre la angustia de la muerte no tuvieron éxito.
Jacinto Grau, barcelonés, se dedicó exclusivamente al teatro, un teatro denso, ambicioso al que se le negó el triunfo. Suele inspirarse en temas literarios o en grandes mitos como en El señor de Pigmalión (1921) trasposición moderna del famoso mito clásico, en la que presenta a un artista, creador de unos muñecos que, anhelantes de vida propia, se revuelven contra él.
También hay que aludir a Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) padre del vanguardismo.

El teatro en la generación del 27

Esta generación no es sólo el grupo de poetas que suele designarse con ese rótulo sino que pertenecen también, por su edad, Casona, Max Aub, Jardiel Poncela o Mihura. Destacan por la depuración del teatro poético, la incorporación de las formas de vanguardia y el propósito de acercar el teatro al pueblo.


COMENTARIO ESTILÍSTICO ¿Pero has tenido valor de echarte polvos en la cara?

Este diálogo entre Bernarda, Angustias, la Poncia y Magdalena está perfectamente fundido con la acción que se matiza con las diferentes acotaciones. “Le quita violentamente con un pañuelo los polvos”, “entran todas” y “golpeando en el suelo”. La primera y la última muestran la violencia de la madre, su carácter autoritario y la forma en que priva de libertad a sus cinco hijas.
En cuanto al texto dramático primario, hay que destacar las largas intervenciones de Bernarda frente a las escuetas respuestas de su hija que se defiende de su ataque. Se trata de un diálogo de acción en el que va progresando el desarrollo de los hechos.
Conviven en el texto un lenguaje coloquial con expresiones como “salir con los pies por delante”, “eso lo teníamos que ver”, “no pasa nada”, un lenguaje vulgar con connotaciones obscenas en “guárdate la lengua en la madriguera” y figuras literarias como paralelismos en la línea 6 “has tenido valor de…”
El lenguaje de Bernarda se caracteriza por insultos como suavonal.20), amenzas, hasta que… (l. 31), imperativo, vete (l. 21), exclamaciones, oraciones enunciativas negativas (l. 30, l. 36), intervenciones secas y cortantes como ¡Angustias! (l. 2), ¡por respeto! (l. 16), no pasa nada (l. 30).
Es un parlamento autoritario, brusco y agresivo reflejo de su carácter, de su obsesión por controlar la vida de sus hijas y reprimirlas totalmente. Llama la atención el uso de sustantivos abstractos como valor (l. 6), decencia (l. 16) y respeto (l. 16). Estos últimos transmiten una de las ideas principales de la obra: la importancia de las apariencias, de qué dirán, hasta el punto de aniquilar cualquier sentimiento que pueda ser considerado indigno como el amor.
También recurre a adjetivos como suave, yeyo (l. 20) y loca, insultos que muestran la consideración en que tiene tanto a su madre como a sus hijas, un desprecio total.
El uso de verbos como poder (l. 36), mandaré (l. 37), de la esfera léxica del dominio, complementa sus rasgos. Las subordinadas concesiva y temporal recalcan su autoridad.
Sin embargo, su hija se opone con frases cortas “No era mi padre” (l. 9), exclamaciones “¡Eso lo…” (l. 14), oraciones interrogativas “¿Es que no lo recuerda uste?” (l. 9) y una petición “déjeme salir” (l. 18).
En su única intervención, La Poncia recurre al adjetivo inquisitiva (l. 23) que aparece en más ocasiones en la obra. Esta voz define bien a Bernarda, persona que no acepta más forma de pensar ni de actuar que las suyas, las de la tradición basada en lo aceptado socialmente.
Magdalena se muestra conciliadora.
En cuanto a las fórmulas de tratamiento, La Poncia y Bernarda se tutean por ser de la misma edad y, sin embargo, el uso de usted se da entre las personas jóvenes, en este caso las hijas, y la madre.
A pesar de que los símbolos son una constante en la obra de Lorca, en este fragmento solo vemos la referencia a la casa como lugar de encierro de las hijas, prisión, cárcel de la que no pueden salir como sentencia con el futuro de “Hasta que… mandaré” (l. 36).


¡Y lo haría mil veces!

Resumen
Bernarda se muestra orgullosa de su nivel social y recuerda a La Poncia su origen. Ella, resentida, comenta que Martirio olvidará lo ocurrido y Bernarda a niega que ocurra nada y afirma que si ocurriera jamás se enteraría nadie del pueblo. Echa en cara a La Poncia sus malos deseos y ella le responde que nadie sabe cuál es su destino.
Rasgos estilísticos
Acotaciones sobre la actitud de La Poncia, su odio disfrazado y la prepotencia de Bernarda.
Diálogo informativo de las opiniones de Bernarda y La Poncia sobre el orgullo de la primera y la importancia de las apariencias, tema fundamental de la obra.
El lenguaje de Bernarda se caracteriza por ser autoritario, brusco, agresivo. Destacan los sustantivos concretos, el presente, las afirmaciones rotundas, las oraciones subordinadas condicionales y las exclamaciones.
La Poncia echa en cara su soberbia a Bernarda, con expresiones coloquiales, oraciones cortas exclamativas, premonitorias. Se tutea con Bernarda. El lenguaje coloquial, incluso vulgar se funde con un lenguaje estilizado con recursos literarios como paralelismos, repetición, etc.
Símbolo de las paredes de la casa.
Relaciones y conflicto entre Bernarda y La Poncia
La Poncia es una criada de 60 años, que comparte con Poncio Pilatos su tendencia a lavarse las manos. Es una persona de clase social baja que muestra su resentimiento y su odio hacia Bernarda, un odio que intenta disimular con una forzada suavidad. Le echa en cara a Bernarda su prepotencia pero ella la humilla recordándole su origen. Bernarda es una persona autoritaria que controla tanto a sus hijas como a la criada a la que se dirige con gran desprecio en oraciones como ¡Eso quisieras tú! ¡Cómo gozarías!... Dos personajes que se odian, uno domina, el otro se somete pero desde su sumisión se dirige a ella con una exclamación que es el presagio del final trágico que ella desea.