LA LENGUA COMO SISTEMA DE COMUNICACIÓN.

1. La comunicación
La comunicación consiste en la transmisión de información de un punto al otro. Percibimos los signos, decimos que son auditivos, visuales, táctiles, olfativos o gustativos.
El Emisor es quien emite la información
El Receptor es quien recibe el mensaje.
El Código es el conjunto de signos y reglas para combinarlos a partir del cual se componen los mensajes.
El Mensaje es la información que el emisor transmite al receptor.
El Canal es la vía por la que circula el mensaje.
El Referente es el objeto al que representa o al que remite un signo o bien un mensaje.
La Situación es el conjunto de circunstancias espaciales, temporales, sociales e incluso personales.
El Contexto es el entorno lingüístico que rodea al mensaje.

2. Funciones del lenguaje
Función Expresiva o emotiva: manifiesta el estado de ánimo del emisor.
Ej. ¡Me ha tocado la lotería!
Función representativa o referencial: su fin es transmitir información con una perspectiva objetiva.
Ej. Hoy es lunes.
Función Apelativa o Conativa: la pretensión del mensaje es provocar una respuesta, una reacción en el receptor.
Ej. Cierra la puerta.
Función Fática o de contacto: mensajes que sirven para establecer la comunicación, verificar si fluye o interrumpirla.
Ej. Buenos días.
Función Metalingüística: se usa el código para hablar del propio código
Ej. Atención es un sustantivo.
Función Poética o estética embellece el mensaje.
Ej. Quisiera probar el néctar de tu boca.

Función Referencial
Referente

Función expresiva Función Poética Función Apelativa-conativa

Emisor mensaje receptor

Función Metalingüística

Código

Función Fática o de contacto

Canal

3. El signo lingüístico
El SIGNO es un elemento que representa a otro elemento. EL SIGNO LINGÜÍSTICO resulta de la asociación de un significante, letra o sonido, y un significado, concepto o información. El significante constituye el plano de la expresión. El significado es el concepto y constituye el plano del contenido.

Características del signo lingüístico

La arbitrariedad del signo lingüístico: la decisión de unir en un signo lingüístico una imagen acústica y un concepto es arbitraria o inmotivada. La arbitrariedad del signo lingüístico no significa que el hablante pueda alterar la asociación de significante y significado. La excepción son las onomatopeyas, palabras que imitan sonidos.
Ej. Tic tac.
Linealidad: el signo lingüístico es lineal, es decir, se sucede en el tiempo.
Las relaciones sintagmáticas son las relaciones que cada signo lingüístico mantiene con los signos un sintagma, como género y número.
Ej. La buena noticia (todas las palabras en femenino singular)
Las relaciones paradigmáticas son las relaciones de sentido existentes entre signos de la misma categoría que pueden aparecer en el mismo contexto sintagmático.
buena
Ej. La mala noticia
inesperada
dolorosa
Diacronía y sincronía: el estudio de la evolución de la lengua a través del tiempo, de la historia, indagando cuáles son los factores que determinan su evolución es un estudio diacrónico o diacronía lingüística. El estudio del estado de la lengua en un momento dado de su historia es un estudio sincrónico o sincronía lingüística.

Mutabilidad e inmutabilidad

La doble articulación consiste en que el significante se puede descomponer en unidades mínimas con significado, los monemas, que pueden ser de dos tipos: lexemas y morfemas.
Estas unidades mínimas con significado se pueden descomponer en otras unidades sin significado los fonemas. La finalidad de esta doble articulación es la economía lingüística.

4. Lenguaje, lengua, habla y norma

El lenguaje es la facultad de expresarse.
La lengua es el sistema de los signos, variantes de un idioma. Es de carácter colectivo, abstracto y permanente en el tiempo.
El habla es el uso individual del modelo general de la lengua que hace que un hablante cada vez que codifica un mensaje. Es de carácter individual, concreto y momentáneo en el tiempo.
La norma es el conjunto de reglas que dictaminan lo que se considera como usos más correctos del sistema de la lengua en una época o zona determinada. Los criterios de corrección lingüística vienen dictados en parte por la tradición, en parte por la lengua escrita y se instauran como costumbre porque un sector de la sociedad tiene prestigio para imponerlos con su criterio de autoridad.
La gramática normativa tiene por objeto fijar los usos correctos frente a las formas consideradas incorrectas y establece el canon lingüístico del habla.